Marco Van Basten y el calvario de las lesiones: «iba gateando al baño»

El recordado delantero holandés, Marco van Basten, publicó su autobiografía titulada «Bastan. My life. My truth», donde narra su vida después de dejar el fútbol profesional a los 32 años debido a las múltiples lesiones en sus tobillos.

«Fue realmente difícil porque pasé del más alto nivel en el fútbol al más bajo a nivel de felicidad personal», dijo el ex ariete.

«Era medianoche en 1994 y recuerdo tener que gatear desde la cama al baño y para olvidarse del dolor contaba los segundos que le llevaba el trayecto. El umbral de la puerta era lo peor porque tenía que pasarlos sin tocar porque el más mínimo roce me hacía morderme los labios para no gritar. Nunca llegué a ser más rápido que 120 segundos…», agregó.

Uno de los recuerdos más amargos fue la convivencia con un dolor extremo en su tobillo, que le acabó ganando la partida a pesar de múltiples intervenciones y visitas a médicos por todo Europa: «Todo se vino abajo porque había muchísimo dolor y problemas. Se puede decir que los últimos cinco años concentré toda mi carrera pero es que estaba cojeando después de todas las operaciones. No podía hacer nada sin dolor y los doctores me decían que no podían ayudarme. Llegué a tener miedo».

Van Basten tuvo a uno de los mejores DT del mundo, Johan Cruyff y señaló cómo fue su relación en el Ajax. «La primera lesión fue en aquel diciembre y nunca me recuperé. Johan habló con el doctor y le dijo que yo tenía un problema pero que no empeoraría y que podría jugar. Yo ya tuve la sensación de que algo no iba bien pero hice un trato con él en el que me dijo que podría saltarme entrenamientos y alguna competición, pero que tendría que estar sí o sí en Europa pasase lo que pasase».

Después pasó al Milán donde tuvo en la banca a Fabio Capello y Arrigo Sacchi. «Yo estaba acostumbrado a Cruyff que era un gran jugador y pensábamos casi igual, algo que también pasó con Capello, mientras que Sacchi era más teórico. Teníamos que ver muchísimos vídeos y yo siempre pensé que era demasiado. Le llegué a decir que ya me había contado lo mismo doce veces y que si no lo entendía no lo iba a entender nunca. Los dos entrenadores tuvieron suerte porque teníamos un equipo maravilloso. Baresi, Maldini, Costacurta y Tassotti eran grandes defensas que también podían jugar muy bien con el balón».

Ahora, con 56 tiene una vida mucho más tranquila. «Tengo buenos hijos, dos nietos, una buena esposa y tengo mis negocios además de trabajar para la televisión hablando de fútbol. Estamos sanos y estoy disfrutando de la vida aunque esté limitado. No puedo jugar al fútbol o tenis pero sí al squash y lo agradezco».

Sobre José I. Valdivia

Periodista y escritor. Cruzado. Autor de los libros "Un clavo saca otro clavo", "El balón y el fútbol", "Grandes frases futboleras I" y "Grandes frases futboleras II"